Con objeto de garantizar la mayor
rentabilidad didáctica de las actividades, nuestro blog se basa en una
metodología constructivista y participativa, la cual considera que la actividad
del alumnado es una de las principales fuentes de aprendizaje y desarrollo. Es
a través de la observación, la acción y la experimentación como el niño y la
niña, por un lado, observa y, por otro, expresa y descubre las propiedades de las
cosas, construyendo así su propio aprendizaje.
El papel del docente o la docente no
consiste en transmitir contenidos, sino en facilitarle la realización de
actividades, experiencias y espacios que, conectando al máximo con las
necesidades, intereses y motivaciones de los menores, les ayuden a aprender y
desarrollarse. A estas edades deben aprender haciendo.
Para lograr dicho aprendizaje, planteamos una serie de actividades dinámicas y divertidas
en la que los niños y niñas son los y las protagonistas, ya que podrán desarrollarlas de una forma libre, siguiendo sus propios gustos y en función de
sus capacidades.
Los educadores y educadoras son los
encargados y encargadas de crear un ambiente agradable y acogedor, para que los
niños y niñas se sientan parte de este y les motive a participar de forma
libre. Este ambiente contará con un material atractivo y al alcance de los menores,
que les invite a jugar y a aprender.
Las actividades de este proyecto han
sido creadas desde un enfoque globalizador, que permite a los niñas y niñas
abordar el aprendizaje según su forma de entender el mundo como un todo,
poniendo en juego mecanismos afectivos, intelectuales, expresivos, motrices,
del lenguaje… Gracias a ello, se pretenden alcanzar aprendizajes significativos,
y para que esto ocurra, el alumno o la alumna debe poder establecer relaciones
significativas entre sus experiencias previas (el mundo que conoce) y lo que se
le presenta como novedad (lo que se le quiere enseñar). Para lograrlo,
presentaremos los nuevos aprendizajes de una manera cercana, cuidando los espacios y facilitando
la participación de las familias para que sirvan como puente de unión.
Por otro lado, nuestro proyecto se
basa en el juego como recurso educativo para trabajar la lógico-matemática, ya
que es la forma más natural y la principal fuente de actividad del menor, que
permite desarrollar diversas capacidades y potenciar su desarrollo integral. Además, en el juego, el menor es el verdadero protagonista, y deberá ir progresando en función de sus peculiaridades y de manera
creativa, es decir respetando su ritmo y sin moldes impuestos.
Esta unidad didáctica se llevará a
cabo durante una quincena, ya que el aprendizaje lógico-matemático no
sólo es fundamental, sino que debe ser constante para que los alumnos y alumnas
logren un mayor conocimiento e interiorización de los aprendizajes. Para ello,
la organización del tiempo debe ser flexible y debe atender las necesidades,
intereses y ritmos particulares de los alumnos y alumnas.
Concretamente, le dedicaremos desde
media hasta una hora al día, aunque es importante que los tiempos de las
actividades sean flexibles, ya que hay que adecuarlas a las distintas
necesidades de los niños y niñas, en función del momento en el que se
encuentren. Por lo tanto, el tiempo será sobre todo orientativo y estará
marcado muchas veces por los alumnos y alumnas. Nunca hay que forzar las
actividades que realicemos para que éstas no pierdan sentido ni motivación.
Del mismo modo, es importante no
trabajar las matemáticas todos los días y centrarnos también en las demás
áreas. Por este motivo, las trabajaremos una vez por semana, para que los
niños disfruten de ellas, pero sin llegar a aburrirse. Las actividades se
desarrollan en el propio aula, donde los alumnos y alumnas dispondrán de una
tablet para cada uno y una. En el caso de que no sea posible el uso de tablet para todos los alumnos y alumnas, podrán utilizar la pizarra digital interactiva que se encuentra en el aula.
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